RESPONSABILIDAD – La culpa siempre es del emisor

Los seres humanos somos auténticos expertos en echar balones fuera. A menudo, eludimos responsabilidades también en el ámbito de la oratoria. Te recomiendo que empieces a aceptar la siguiente máxima: “La culpa SIEMPRE es del emisor”.

Si asumes toda la responsabilidad en tu comunicación, verás cómo empiezas a crecer y a mejorar como orador.

A partir de ahora, en lugar de preguntar:

¿Me has entendido?, prueba a decir: ¿Me he explicado bien? Si la respuesta que obtuvieses fuese: “No”, tendrás la certeza de que “llegar” depende sólo de ti. Comprenderás que tienes que esforzarte, hilarás más fino con tus palabras y darás en la diana con la flecha de tu mensaje.

Sólo siendo responsable de nuestra comunicación sentimos que tenemos el control y podemos adaptarnos constantemente. Por fin tu éxito sólo dependerá de ti. Podrás seguir mejorando siempre, creciendo por dentro en una espiral interior ascendente e infinita. Es lo que hace la vida hermosa. Si lo piensas, cada vez que afirmamos que la culpa es del otro porque no nos entiende es cuando nos estancamos y dejamos de crecer.